LA CONVIVENCIA 8°
Convivencia es la acción de
convivir (vivir en compañía de otro u otros). En su acepción más amplia, se
trata de un concepto vinculado a la coexistencia pacífica y armoniosa de grupos
humanos en un mismo espacio. Por ejemplo: “El gobierno debe garantizar la
convivencia de los diversos grupos étnicos sin que se produzcan estallidos de
violencia”, “Llevamos tres meses de convivencia”.
El ser humano es un ser social.
Ninguna persona vive absolutamente aislada del resto, ya que la interacción con
otros individuos es imprescindible para el bienestar y la salud. Sin embargo,
la convivencia no siempre resulta fácil, dado que pueden interferir
negativamente ciertas diferencias sociales, culturales o económicas, entre
otras muchas posibilidades.
En ciertos países, dados los
elevados precios de alquiler de viviendas, los inmigrantes se ven obligados a
compartir pisos, y la convivencia entre personas de diferentes nacionalidades
puede ser tan enriquecedora como complicada. Sin lugar a dudas, el racismo se
encuentra entre los peores ingredientes de una vida en común, y puede acarrear
resultados muy lamentables; por otro lado, convivir con una persona cuya
nacionalidad tenga connotaciones negativas para nosotros puede convertirse en
el mejor camino para entender que generalizar es desperdiciar tiempo y
energías, y que un pasaporte no dice mucho acerca de un individuo.
Pero todos los problemas no son
tan graves y profundos como el desprecio por una raza; una mera diferencia de
horarios puede despertar roces y enfrentamientos que entorpezcan la
convivencia. Lo mismo ocurre con los hábitos de limpieza, los gustos musicales
y las costumbres culinarias. En el mejor de los casos, siempre es posible
llegar a un acuerdo, que cada parte se adapte a las necesidades de las demás
para que nadie deba soportar situaciones molestas o hirientes. Si el diálogo no
funciona, o si se llega a la conclusión de que un cambio no es posible,
entonces el mejor camino es una separación pacífica.
El respeto y la solidaridad son
dos valores imprescindibles para que la convivencia armoniosa sea posible. Por
supuesto, existen distintos niveles o tipos de convivencia: la convivencia con
la familia en el seno de un hogar es muy diferente a la convivencia con otros
seres humanos en el marco de una comunidad (un barrio, una ciudad), ya que la
intimidad de ambos casos es incomparable.
Diversas corrientes sostienen que
la conciencia del Yo sólo puede tenerse a partir de la existencia del Otro. En
dicha interdependencia social que se produce en la convivencia, cada persona se
define a sí misma.
Los problemas de convivencia
pueden impactar en la salud física. Algunos estudios demuestran que los
inmigrantes tienen un mayor índice de enfermedades cardíacas que los pobladores
nativos, una situación que se explica a partir de la ausencia de vínculos de
amistad y del apoyo de los familiares. Una mejor convivencia, con lazos
sociales estrechos, contribuye al bienestar.
Actividad:
Responder en grupos de tres y en
cada cuaderno las siguientes preguntas. La actividad se hace en grupos por
minimizar hojas pero es personal y de respuesta individual.
1. ¿Qué
dificultades de convivencia hay en mi casa y en mi salón de clase?
2. ¿Cómo
puedo ayudar de verdad en el mejoramiento de la convivencia en mi salón y en mi
casa?
Compromiso para la próxima clase:
Consulte los tipos de convivencia
y sus definiciones. (Sólo leer). A
partir de dicha lectura realice un mapa
conceptual en hojas. Este trabajo
es manuscrito.
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